EL HIJO PRÓDIGO

Cuando estaba en el colegio, me  pidieron redactar lo que hice en mis vacaciones, yo conté que me fui a estados unidos y que me quería subir a todos los juegos pero cuando estaba en la fila de uno, me sacaron por el tamaño, mi hermano, por otro lado, salió de la fila por miedo.
Mi papá consideró que ese relato era ofensivo para mi hermano y me prohibió compartirlo, para no dejarlo mal.
Hace unos años, cuando tuve una crisis existencial, por petición de mi madre, volví a vivir con ella por menos de un mes, dormía en el cuarto que fue de la empleada y que quedaba en el tercer piso, a lado del minidepartamento que tenía mi hermano en casa de mi mamá.
Era muy temprano por la mañana y él había dejado a su hijo al cuidado de mi madre, volvió completamente borracho, pidiendo que le den a su hijo de… no sé 3 años en ese momento? Para que duerma con él,  mi mamá se negó, le dijo: duerme y después te lo doy… eso lo enloqueció, la golpeó, rompió un televisor, la arrastró por las escaleras del cabello y ahí estaba mi mamá, tratando de hacer entrar en razón a un borracho.
Ese mismo día llegaba mi tía de Brasil, a visitarnos, yo la tuve que acompañar a emergencias donde no dijo que su propio hijo le había dado una paliza, dijo que se había caído, estuvo meses con dolores intensos de cabeza y nunca le dijo a ningún doctor lo que le había pasado…
A mi tía le dijo que le habían robado y la habían golpeado, era mejor que ella creyera que Lima era peligroso a decir que mi hermano era un alcohólico agresivo, lo peor es que esta no fue la primera vez, él ya le había echado caca en la cara cuando una vez vino borracho, también lo pepearon y desapareció unas horas, evidentemente le robaron la tarjeta adicional que él tenía de mi papá, también chocó el carro que mi papá le prestaba para ir a sus prácticas, pero todo lo que hace un hombre es justificable.
Este hombre es médico, sí, de esos que juran velar por el bienestar de los seres humanos.
Al ser un paciente psiquiátrico medicado, siempre tengo que dar mis antecedentes con cualquier médico que me trate, incluyendo mi nutricionista. Absolutamente todos son conscientes de los efectos secundarios de los medicamentos que tomo y todos me piden que sea más compasiva conmigo misma,  pero cómo serlo? Si en casa el médico de la familia me dice que soy una flojonaza porque la quetiapina me hace dormir más que cualquier persona normal, si critican todo en mí… acaso si yo tuviera cáncer y estuviera haciendo quimioterapia… me reclamarían por tener náuseas y vomitar? Lo más gracioso de este cuento es que en mi familia se encuentra el único médico que conozco que no cree en los efectos secundarios de los medicamentos que tomo, que me juzga cada vez que puede porque trabajo en la empresa que mi padre creó desde cero y él ya está muerto hace 6 años, hasta donde yo tengo conocimiento, las empresas no se mueven solas y ese mismo pensamiento ignorante es el que enfrento a diario con amistades, familiares, etc.
La empresa de mi padre vale menos que las empresas grandes? Es mi culpa que mientras otros padres no se podían sostener económicamente, el mío haya estado creando el patrimonio familiar? No lo sé…
Finalmente, volviendo al hijo pródigo, ese ser humano es quien hasta el día de hoy sigue siendo defendido por mi madre y avalado por toda la familia que no lo conoce, defendido porque… «es un niño…» tiene alma de niño y me fastidia, tiene alma de niño y molesta a los perritos de la casa, tiene alma de niño y hace lo que le da la gana con el privilegio que le han dado por ser hombre.

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