Dejé el mundo corporativo en el 2017 para capacitarme y volver a él, pero me perdí, me deprimí, no sabía a dónde ir… No me valoraba, entré a la empresa de mi padre, prácticamente sin mi padre, con todas las promesas de estar invirtiendo mi tiempo en mi futuro pero sin ninguna guía, ningún ejemplo, puras solicitudes y ninguna enseñanza.
Dejé de gastar en el after office, comencé a salir con mis amigas todos los fines de semana, somos seres sociales, yo no tenía ningún ambiente laboral con quién socializar, tuve que crear todo de cero, formalizar una empresa de cero, pero todo eso fue esfuerzo mío y de nadie más, en una empresa más grande hubiera tenido ayuda, de hecho, en las empresas grandes dónde estuve ya se había hecho todo lo que yo estaba haciendo, lo hacían abogados, ingenieros, economistas y administradores con años de experiencia.
Fue retador? Sí ! Emprender no es para todos… es para gente resiliente, inteligente, perseverante, ninguno de mis amigos del mundo corporativo hubiese podido con tremendo reto, casi tengo la certeza.
Ni siquiera mis amigos más cercanos al emprendimiento han logrado algo remotamente similar a lo que yo logré y me siento orgullosa, feliz y valoro todo lo que hice, no gracias a mi familia, sino A PESAR DE ELLA.
Hoy puedo decir que tengo mi empresa, mis ingresos y que el cielo es el límite, que desafortunadamente sí le tengo que rendir cuentas a mi «madre»/ hermana pero yo sé lo que valgo y que mi valor es igual en la empresa de mi padre o en la multinacional más grande.
Soy feliz, soy dueña de mi tiempo, a diferencia del 99% de mis amigos que construyeron una carrera en el mundo corporativo, el 80% de ellos son esclavos de sus trabajos, del qué dirán, del mundo corporativo, del ambiente laboral, del nivel de vida que ostentan….
Afortunadamente, yo no necesito nada de eso.
Siguiendo con mi libertad financiera, en el 2019 me fui a Tailandia… 40 días… y solo escuchaba: «cómo así te dieron permiso?»
Bueno… estoy construyendo mi futuro… me doy permiso yo y bueno… en esa época mi padre que tuvo la visión de crear dos empresas desde el 2000, motivado por el hambre y luego por dejar su huella en el mundo.
Mi padre es el mejor profesional que he conocido en toda mi vida… también fue un excelente padre y no tan buen esposo.
Se sacrificó todo lo que pudo por su familia, creó imperios, se mató por otros: Pacífico Seguros y también ayudó a decenas de profesionales de universidades poco reconocidas a tener una oportunidad en el mundo laboral limeño, sí, mi papá contrataba a gente de provincia, ese era el perfil de sus empleados… casi sin carácter, muy capaces, muy estudiosos, muy trabajadores, mucha gente con hambre, casi como lo que fue él, tengo mucho que valorar de mi padre… su entrega por su familia, por su empresa, por sus amigos… qué profesional… qué buen padre fue.
Te amo mucho Pablo Antonio Guevara Abarca, eres y serás siempre un ejemplo de persona, profesional y padre